6/11/15

Historias mínimas 21

Mientras dormía en su madriguera Miguel no dejaba de pensar en el desayuno, había dejado unas lepiotas marcadas con su olor, estaba pendiente de que se hicieran grandes para comérselas y sabía que mañana por la mañana sería el momento.

Se levanto y salió corriendo a buscar sus setas pero ¡oh desgracia! Cuando llegó ya era tarde, un armadillo se le había adelantado y Miguel la mofeta se quedó sin desayuno.

¡Bucea entre las entradas!