24/2/16

Historias mínimas 30

Cuando llegó se dio cuenta que no tenía nada, la despensa estaba vacía, la nevera también, no había ni povisos del desierto rodando por el suelo.

Pensó en salir a la compra pero le dio pereza y se echó una siesta.

Al despertar llamo al servicio de habitaciones y pidió un poco de sushi.

Se le había olvidado que estaba en un hotel y el mini mar ahora suele estar vacío.

¡Bucea entre las entradas!