![]() |
| Tenerife. Junio de 2016 |
Estaba sentada en el sofá mientras moquito babylucia hacia un poco de ejercicio y leyendo la Vogue, estoy muy atrasada así que esta semana principalmente es lo que hago en mis ratos libres, tengo meses de Vogue, diseño interior y AD que tengo que leerme YA, además de dos Apicius, que desastre.
Abriendo el capítulo dedicado a personas me encontré un artículo sobre Grillo Demo, un pintor afincado en Ibiza y el capítulo se titulaba "el arte de vivir".
En su caso se titula así porque habla sobre un hombre que se fue a vivir a Ibiza para pintar sobre la vida relajada y bucólica pero yo me quedé pensando en mis cosas.
En mi familia somos dos, mi padre es una de esas personas que piensa que los niños están mejor criándose con sus mamás y no en la guardería o con desconocidos y que es mejor que "uno de los dos padres (el piensa en la madre) se quede en casa.
Es tema polémico de largo porque te lo puedes tomar como "qué bien que puedo estar con mi bebe y a todo el mundo le parece bien" o como "la mujer donde debe estar es en casa cuidando a los hijos y manteniéndolo todo en orden y perfecto".
Existen muchas bloggers que han sabido, teniendo la suerte o porque no les ha quedado otra opción, adaptar esa vida en casa sin perder su individualidad como personas productivas, ya sea con un trabajo desde casa, ya sea con un blog que más ha llevado a alguna parte (hacerse un nombre, ganar un dinero...)
Y luego existen esas otras muchas mujeres que no saben lo que quieren, entre las que me incluyo.
Por suerte mi marido y yo tenemos un horario totalmente flexible ya que tenemos una empresa propia, además tenemos una plantación por lo que, independientemente de la empresa, en breve comenzará a entrar dinero en casa.
Explico esto para que entendáis por donde voy, independientemente de que yo trabajé o no, habrá dinero en mi hogar pero... ¿Puedo dedicarme al arte de vivir?
A veces me planteo que para que estoy todo el día trabajando y perdiendo dinero en un negocio que no acaba de arrancar como debe y si realmente quiero que arranque como debe o lo que quiero es hacer lo que dice mi padre y quedarme en mi casa con mi bebe y a la vez me siento súper culpable solo de pensármelo.
¿Esta sociedad nos ha hecho tan necesitadas de reconocimiento que solo el pensar en quedarnos en casa ya es como traicionarnos a nosotras mismas y a los que nos rodean? ¿Acaso nos sentimos juzgadas por los demás cuando quien nos juzga somos nosotras mismas?
Yo soy la primera que siempre dijo que no quería perder su vida profesional por tener una familia, que el hecho de tener un hijo no haría que dejase de trabajar porque no me parecía correcto y, reconozco, ahora que soy mamá, que la mitad de los días lo que más me apetece es estar en casa con mi bebe, salir a pasear, enseñarle cosas y no pasarme 5 o 10 horas en una fría oficina haciendo... ¿El qué? La mitad de las veces nada que vaya a servir para nada.
El arte de vivir es complicado porque nosotros lo complicamos, cuando leemos que pepito de los palotes (hombre) lo dejo todo y se fue a una bucólica casa a pintar y se hizo de oro pensamos que es genial pero cuando es una "ella" la que se queda en casa para criar, cuidar, educar y quizá encontrarse a sí misma entonces nos parece una jeta o una persona que poco espera de sí misma.
Mujeres, creo que DEBEMOS YA encontrar un término medio entre ser una súper mujer y ser un ser humano, sin sexo.
Porque estoy completamente segura de que no soy la única que no deja lo que hace porque cree que está defraudando a alguien incluida a una "yo misma" a la que igual, tras la maternidad, resulta que no conozco.
A mi hermana le costó mucho tiempo y esfuerzo contestar a la pregunta:
- "¿a que te dedicas ahora, periodista?"
- "a disfrutar de la vida y la familia"
Tengo que sigue estudiando y haciendo cosas no sé si por vocación o por una obligación creada.
Sea como fuera yo quiero ser como ella, encontrarme a mí misma y si ese YO está en casa pues que esté.
